5 | 07 | 2018

Una gran maestra

El viernes pasado en las aulas y en los pasillos del nivel Primario se escuchaba sólo un nombre: el de Marita Angrisano, la maestra que se despedía de la comunidad colombina después de 26 años de trabajo incansable y apasionado.

Acompañada por los acordes de una canción muy alegre, vivimos una jornada llena de emociones, dónde al abrazo afectuoso de los chicos le siguieron momentos en los que las palabras, las miradas, y también algunas lágrimas, hicieron visible el afecto y la admiración que nos unen y nos unirán siempre a Marita.

Gracias por tu sonrisa siempre presente, por la dulzura de tus gestos, por la ternura con la que abriste caminos en los corazones de los grandes y de los pequeños, haciendo tuyos todos los niños que tuvieron la suerte de encontrarte.

¡Mucha suerte, Marita! ¡Y hasta pronto!